Skip to content


¿Hace falta que gestione mi reputación?

Este post es la traducción del artículo publicado hoy en el Bloc d’ESCACC.

Seguramente si os preguntara si es importante que una empresa gestione su reputación, la mayoría de vosotros respondería afirmativamente y sin dudar. Pero si os preguntara si es necesario que gestionéis vuestra reputación personal, entonces las respuestas serían más variadas. Muchos quizás pensáis que esto de gestionar la reputación es cosa de las grandes empresas o de los famosos. Si es así, este artículo os demostrará que gestionar la reputación es importante para todos. ¿No os lo creéis? Pues seguid leyendo.

La reputación es la percepción que tienen de nosotros los demás. Es decir, cómo nos ven, globalmente hablando (no es sólo una cuestión de físico, por ejemplo). Es eso que muchas veces en lenguaje coloquial llamamos “prestigio” o “fama” (aunque el significado de este término se ha distorsionado mucho últimamente).

El concepto de reputación no es nuevo. Podríamos decir que es tan antiguo como el ser humano. Ahora, sin embargo, a menudo oímos hablar de la importancia de gestionar la reputación digital. No se trata, como hemos dicho, de algo nuevo, sino de una nueva dimensión. Si antes las empresas cuando gestionaban su reputación sólo debían hacerlo a nivel offline, ahora han de añadir un nuevo escenario: el digital. Y eso cambia un poco las reglas del juego.

En la formación de la reputación (online y offline) influyen dos factores:
1. Lo que nosotros hacemos y decimos de nosotros mismos
2. Lo que los demás dicen de nosotros (fruto de lo que han oído o de su interacción directa con nosotros).

El primer factor lo podemos controlar, porque depende sólo de nosotros. En las empresas, el departamento de comunicación se encarga de esta parte, a través de notas de prensa, organización de eventos, gestión de entrevistas y apariciones en los medios de comunicación… El segundo factor es externo y depende de terceras personas, así que no lo podemos controlar. Podemos intentar, eso sí, gestionarlo. La Red nos ayuda a hacerlo.

Internet incide en ambas partes de la suma:
1. Porque gracias a los medios sociales podemos expresarnos y conseguir visibilidad: haciendo un blog, gestionando activamente nuestros perfiles en las redes sociales …, podemos explicar todo lo que sabemos de un tema y posicionarnos como expertos.
2. Porque gracias a los medios sociales, también los otros pueden opinar y conseguir que su mensaje llegue fácilmente a más gente. Pueden hacerlo a través de su blog, opinando en los blogs de otros o participando en las redes sociales.

Ante esta realidad, podemos hacer dos cosas: adoptar una actitud pasiva y hacer como si esto no fuera con nosotros, dejando toda nuestra reputación en manos de terceros, o actuar proactivamente y gestionar directamente nuestra reputación. Es cierto que no podremos evitar que alguien nos critique, pero imaginemos que alguien dice en Facebook que nosotros hemos dicho tal cosa y no es cierto. Si lo detectamos (y hay herramientas que permiten hacerlo), al menos podremos dar nuestra versión de los hechos.
Ciertamente, a nivel individual y personal no es habitual que la gente nos vaya criticando por la Red, algo que en el caso de empresas y productos es más común: por una mala experiencia con un producto, por mala atención en un servicio… Pero, como advertía hace unos días Francesc Grau, nuestra vida ya es, también, digital. Y es que no podemos evitar ser digitales.

¡Pero no pensemos sólo en negativo! Podemos hacer una lectura positiva de este nuevo escenario: los medios sociales nos permiten expresarnos y ser visibles, y esto es útil tanto si trabajas en una empresa como si lo haces por tu cuenta. Cuando gestionas tu reputación estás creando tu marca personal, y esta te acompañará siempre, vayas donde vayas. Porque tu reputación es tuya, personal e intransferible.

Así, se convierte en la mejor carta de presentación a nivel profesional. Las empresas de selección de personal buscan candidatos en las redes sociales, pero también contrastan la información de nuestro currículum en la Red y comprueban nuestra reputación digital. Gestionar adecuadamente tu reputación se puede convertir en una oportunidad profesional. Nunca había sido tan fácil mostrar y demostrar todo lo que sabes, lo que has hecho, lo que te gustaría hacer, lo que eres capaz de hacer. ¿A qué esperas? ¡Manos a la obra!

¿Te ha gustado este post? ¡Compártelo!
  • Print
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Bitacoras.com
  • email
  • LinkedIn
  • Netvibes
  • Posterous
  • Twitter
  • Google Bookmarks

Guardado en Social media.

Etiquetas: , , .


3 Responses

Sigue esta conversación, suscríbete a los comentarios de esta entrada por RSS .

Continuing the Discussion

  1. ¡Googlelízate sin miedo! – Blog-o-corp linked to this post on 06/10/2011

    [...] online es clave para una gestión proactiva de nuestra reputación digital. ¿Alguien duda aún de la importancia de gestionar su reputación digital? Todos los que hemos asistido al almuerzo-coloquio organizado hoy por IABC-Spain tenemos muy claro [...]

  2. Para gestionar tu reputación, primero trabaja tu identidad – Blog-o-corp linked to this post on 28/10/2011

    [...] reputación, primero trabaja tu identidad Trabajar tu identidad digital es el primer paso para una gestión proactiva de la reputación digital. Esa fue la idea principal que intenté desgranar a lo largo de 15 minutos en la mesa redonda sobre [...]

  3. Gestionar la reputación en tres pasos: escuchar, conversar, medir – Blog-o-corp linked to this post on 02/01/2012

    [...] hace unos meses (¡el año pasado!) sobre si es necesario o no que gestionamos nuestra reputación. Os recomendaba entonces actuar proactivamente y gestionar directamente vuestra reputación, porque [...]



Some HTML is OK

o responde a este post vía trackback.

Comment Spam Protection by WP-SpamFree