También en Internet, preferimos no llevar la contraria 2


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En Internet todo el mundo puede participar y hacer oír su voz. ¿Pero realmente las voces minoritarias aprovechan la Red para expresarse? Nos gusta creer que sí, al fin y al cabo esa es la ilusión que nos han vendido con la Red de redes: la democratización de la participación.

Sin embargo, también en Internet, cuando una persona cree que su opinión es minoritaria, prefiere no expresarla por miedo al rechazo del resto de la comunidad o a hacer el ridículo. En resumen, la espiral del silencio offline se traslada al ámbito digital, como muestra el estudio The ‘Spiral of Silence’ on Social Media del Pew Research Center de 2014.

Esta investigación se basa en una encuesta a 1.800 personas de Estados Unidos tras la primera filtración de Edward Snowden que acusaba a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de espiar los e-mails y las llamadas de los ciudadanos. Los resultados apuntan que ni Facebook ni Twitter ofrecen nuevos espacios de discusión sobre este caso: los encuestados dicen que si creen que sus amigos y seguidores en redes sociales no comparten su opinión, se autocensuran y prefieren no manifestarla ni online ni offline.

Es decir, que no solo la espiral del silencio se mantiene en la Red, al contrario de lo que podría pensarse con la emergencia de las redes sociales, sino que influye en el offline y en las relaciones cara a cara.Los encuestados aseguran que no solo silencian su opinión en redes sociales, sino que también están menos dispuestos a expresarla en contextos offline, como conversaciones informales con amigos y compañeros de trabajo.

This kind of selfcensoring can mean that important information is never shared. Some had hoped that social media might provide new outlets that encourage more discussion and the exchange of a wider range of opinions. But we see the opposite – a spiral of silence exists online, too”, explica la profesora Keith Hampton, una de las autoras del estudio.Y añade que “it raises the possibility that the spiral of silence spills over from online contexts to inperson contexts”.

Además del grado de acuerdo o desacuerdo con los demás, otros factores que influyen a la hora de animarse a expresar la opinión sobre un tema son: lo que uno sabe sobre el tema, la intensidad de sus opiniones y el nivel de interés que tiene por el tema en cuestión.

Como vemos, Internet es, en muchos casos, un reflejo directo del offline. Otro buen ejemplo es la teoría de la burbuja de filtros que enunció Eli Pariser: aunque Internet nos permite acceder a información variada y procedente de emisores muy distintos, al final, tanto en redes sociales como al navegar por la Red, acabamos consumiendo el mismo tipo de contenidos que en el offline (p.ej.,los mismos diarios). En resumen: seguimos viviendo en nuestra “burbuja”, aunque muchas veces ni somos conscientes de ello.

 

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