La comunicación es como la vida 1


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Este es uno de esos posts que empiezo sin tener muy claro cómo acabaré. Lo escribo desde el corazón y he decidido dejarme llevar. He estado dudando si escribirlo o no, pero al final me he dicho a mí misma: “haz lo que sientas”. Y esto es lo que siento.

Blog-o-corp no es un blog personal sino profesional. Es un blog de comunicación. Pero cada vez estoy más convencida de que la vida y la comunicación tienen muchas cosas en común. Se comunica como se vive, al menos si uno quiere ser honesto (esto me ha quedado muy en la línea del último libro de Pablo Herreros).

Este post explica mi silencio en el blog y en redes las últimas semanas. Los que me conocéis o me seguís en Instagram, que es la red social en la que publico contenido más personal, ya sabréis a qué se debe mi ausencia. Las últimas semanas han sido un auténtico torbellino a nivel personal. A la pérdida de mi padre, que puedo decir sin dudarlo que es la situación más dura que he vivido hasta ahora en mi vida, le ha seguido una mudanza y algún que otro achaque de salud muy relacionado con la parte emocional de todo esto.

Podríamos decir que llevo días de mudanza, a todos los niveles. Aunque el traslado de piso es agotador a nivel físico, os aseguro que el más duro está siendo el otro, el traslado emocional. Ante una pérdida, el puzle familiar queda incompleto y hay que ir poco a poco resituando las piezas para que todo pueda volver a funcionar. Es imposible llenar el vacío, pero hay que aprender a convivir con él. Todos los que hayáis pasado por un proceso de duelo sabéis a qué me refiero.

Hace días que pienso en escribir alguno de los posts que tenía previstos en mi calendario editorial, pero no podía, no quería, no me apetecía. ¿Qué sentido tiene seguir hablando de comunicación como si nada cuando ha cambiado todo? Cuando uno escribe ha de sentir las palabras o en caso contrario no tiene sentido hacerlo. Comunicar es eso: comunicar es trasmitir lo que sientes y conseguir llegar al otro.

No me voy a poner trascendental ni voy a convertir Blog-o-corp en un blog de psicología positiva, pero me apetecía compartir con vosotros estas reflexiones y sé que entenderéis que me tome esta licencia. Como digo en mis cursos, en nuestras redes sociales al final somos nosotros quienes ponemos las normas.

 

Si algo he aprendido del duro proceso de pérdida que he vivido con mi padre y de su larga lucha contra el cáncer es que hay que disfrutar cada día de todas las pequeñas cosas maravillosas que nos rodean. Sé que lo de carpe diem viene de lejos, pero no hablo tanto de pensar que en cualquier instante todo puede cambiar (que también) como de tomar conciencia de todo lo bueno que tenemos en nuestra vida y muchas veces apenas disfrutamos ni valoramos. Un abrazo, una sonrisa, una mirada, una llamada de teléfono, una canción, un verso, tres líneas de un libro, pueden alegrarte el día.

Estos días mucha gente me ha dicho que en estas situaciones uno nunca sabe muy bien qué decir. ¿Sabéis qué? No hace falta decir nada. No son palabras lo que necesitas cuando ninguna palabra te puede reconfortar, lo que necesitas es un abrazo. Y ya está. ¡Dicen tanto los abrazos!

Una persona a quien aprecio mucho y con quien he compartido muchas horas de trabajo me dijo hace unos días que creía que los que nos dedicamos a la comunicación sufrimos de manera más intensa los malos momentos. La comunicación es empatía, y eso hace que vivamos todo más intensamente, me decía. Y estoy de acuerdo. Esto no es una competición para ver quién siente más, porque al final cada uno siente a su manera.

Otra cosa que he aprendido en este proceso es lo importante que es decirle a la gente que nos importa lo importantes que son para nosotros. Ser agradecidos es de bien nacidos, según el refrán, pero además nos hace más felices. Por eso quiero aprovechar para daros las gracias a todos los que estáis leyendo estas líneas por estar ahí y dar sentido a lo que publico en este blog. La próxima entrada volverá a hablar de comunicación, como es habitual. Aunque creo que en este post no he dejado de hablar de comunicación ni una sola línea, ¿no os parece?

 

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One thought on “La comunicación es como la vida

  • Susana

    Un gusto leerte, Cristina. Comprendo cómo te debes sentir y comparto tus ideas. Trata de recordar los buenos momentos junto a tu padre, que seguramente fueron mucho porque debía estar muy orgulloso de tener una hija tan interesante como lo tú. Te envío un montón de energía positiva. Saludos digitales,

    Susana

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