Category Archives: Comunicación interna


Contra los algoritmos, employee advocacy 1

Un 14% de empleados no sabe si su empresa tiene perfiles en redes sociales. Así lo revela la Radiografía del employee branding en las empresas de España 2017 que ha hecho Eurofirms y de la que ya hablé en mi último post, en el que analizaba por qué las empresas deberían invertir en employee advocacy.

A mí el dato me parece preocupante, y más si tenemos en cuenta que más de la mitad de estos trabajadores que no saben si su empresa tiene perfiles corporativos es usuario de redes sociales: el 58% tiene perfil en LinkedIn. Entonces, ¿a qué se debe este desconocimiento de la presencia de la empresa en redes? En el estudio de Eurofirms señalan tres posibles causas:


El nuevo rol de la comunicación interna 0

La idea de querer controlar la comunicación creo que ya está superada: ¿aún queda alguna marca que confíe en poder controlar lo que se dice de ella? Ni se puede controlar fuera de la empresa ni dentro de ella. No, la comunicación no se puede controlar. Es un hecho.

También debería estar ya superada esa idea equivocada de que la comunicación interna consiste en crear canales de comunicación unidireccional para decirle a los empleados lo que tienen que saber. Como explica Alejandro Formanchuk en el libro Disrupting the Function of Internal Communications, publicado por IC Kollectif, la gente hoy pasa más tiempo en grupos informales de WhatsApp o de Facebook que en la red social interna desarrollada por la propia empresa, y es imposible luchar contra eso. No hay más remedio que asumirlo y aprender a gestionar esta realidad.


¿El mejor programa de employee advocacy es el que no existe? 0

“The best employee advocacy programme is the one that does not need exist”. Estoy de acuerdo con esta reflexión de Leandro Herrero que leo en el libro Disrupting the Function of Internal Communications, publicado por IC Kollectif. El autor añade que: “When advocacy is unsolicited, spontaneous, as a sign of pride of working in a particular workplace, you don’t need a programme.” Y eso también lo comparto.

Continúa el texto: “You may need one when otherwise you would not have that advocacy. But then, you are always catering for something that you want to create, to install, perhaps force. Not impossible, but worth starting from this premise.” Con esta última reflexión no estoy del todo de acuerdo.


Hacerlo bien… y que los empleados lo cuenten 1

Echad un vistazo a este vídeo de Topgolf, complejos deportivos centrados en el golf:


Se trata de un programa de employee advocacy puesto en marcha por esta empresa de entretenimiento deportivo para promover que sus empleados compartan contenidos hablando bien de la marca.

Reebok invita a sus trabajadores a compartir su pasión por el deporte y su día a día en la empresa con el hashtag #FitAssCompany (etiqueta con broma incluida). El resultado son tuits como estos:


Ingagement: en busca del engagement interno 2

Employee advocacy, un concepto muy extendido en empresas anglosajonas. La esencia es clara y obvia: ¿Quién mejor que los trabajadores para hablar de la empresa y ayudar a construir su reputación? Es de cajón. Hay herramientas como LinkedIn Elevate que lo facilitan: permiten filtrar contenido de la empresa para que los empleados lo puedan compartir fácilmente en sus redes sociales.

Pero, ¿y si le damos una vuelta y vamos más allá? Como dice Carlos Molina en este post: si nos preocupamos tanto de los influencers externos, ¿por qué no dedicamos los mismos esfuerzos a los internos? Como nos explicaron los chicos de Bestrelations en el desayuno de hace unos días (Javier López Menacho ha resumido muy bien el encuentro), no se trata tanto de teledirigirlos como de empoderarlos de verdad.