Soy lo que Google dice de mí 0

Suelo empezar las clases sobre reputación digital preguntando a los participantes si me han buscado en Google, como ya he contado en alguna otra ocasión. Habrá quien piense que es un ejercicio de egocentrismo, nada más lejos de la realidad. En realidad, me parece una práctica de lo más natural, sana y saludable: deberían tener curiosidad por saber quién imparte la sesión.

“Imaginad que os vengo a hablar de reputación online y de presencia digital y resulta que no tengo ningún tipo de actividad en la Red. ¿Qué pensaríais?”, les pregunto. Algunos asienten con la cabeza, otros prefieren mirar al suelo o hacen como que buscan algo, incómodos.


Personas que descubrí en el congreso del Internet de las cosas 2

Ayer estuve en el congreso de Internet de las cosas #IoTSWC17 y en este post os conté mis primeras impresiones. Pero más allá de tecnología y de las últimas novedades del sector, al final te das cuenta de que, en ese congreso, como en todos, lo que marca la diferencia son las personas. Vi robots, ¡un barco! Y sensores en lugares insospechados. Pero los mejores momentos de la mañana fueron los que compartí con otras personas (y no cosas, pese a que se hablara de Internet of Things, IoT).


Lo que el Internet de las cosas puede hacer por las personas 1

Se llama “Internet de las cosas“, pero el Internet of Things (IoT) puede hacer mucho por mejorar el día a día de las personas. Y el congreso #IoTSWC17 lo deja muy claro. Internet de las cosas aplicado a edificios y a electrodomésticos, pero también en salud, transportes, energía, infraestructuras…

Por poner algunos ejemplos prácticos: IoT aplicado a la seguridad de los barcos. Y otros ejemplos más cotidianos: IoT para mejorar la seguridad en el trabajo, reducir los accidentes laborales, hacer más eficiente la recogida de basuras de una ciudad, aumentar la eficiencia de los hospitales gracias al conocimiento compartido, facilitar el seguimiento de enfermedades crónicas gracias a wereables… Todo esto también es internet de las cosas.



El nuevo rol de la comunicación interna 0

La idea de querer controlar la comunicación creo que ya está superada: ¿aún queda alguna marca que confíe en poder controlar lo que se dice de ella? Ni se puede controlar fuera de la empresa ni dentro de ella. No, la comunicación no se puede controlar. Es un hecho.

También debería estar ya superada esa idea equivocada de que la comunicación interna consiste en crear canales de comunicación unidireccional para decirle a los empleados lo que tienen que saber. Como explica Alejandro Formanchuk en el libro Disrupting the Function of Internal Communications, publicado por IC Kollectif, la gente hoy pasa más tiempo en grupos informales de WhatsApp o de Facebook que en la red social interna desarrollada por la propia empresa, y es imposible luchar contra eso. No hay más remedio que asumirlo y aprender a gestionar esta realidad.